MÉRIDA, 9 de octubre.
La organización agraria La Unión Extremadura ha instado a la Junta de Extremadura a activar ayudas para mitigar las pérdidas previstas en la producción de aceituna manzanilla cacereña, que podrían superar los 27 millones de euros. Este reclamo surge a raíz de la sequía extrema que asola la región, según ha señalado el secretario técnico Luis Cortés en una reciente rueda de prensa.
Afectaciones graves por la sequía
La situación se ha vuelto crítica, ya que la escasez de lluvias está llevando a que en esta campaña se recojan muy pocos ejemplares de aceituna de mesa en Extremadura. Cortés explicó que las aceitunas «apenas han alcanzado el tamaño adecuado» y su color indica un avance hacia el deterioro. En consecuencia, muchos agricultores se verán forzados a dejar las aceitunas en el árbol, con las correspondientes pérdidas económicas.
Este año, la variedad manzanilla cacereña se enfrenta a un bajo rendimiento en la producción de aceite, lo que podría resultar en precios muy reducidos. Se estima que la campaña actual tendrá pérdidas que superen el 70% de la totalidad de la cosecha en una superficie de 55.000 hectáreas, alcanzando más de 52 millones de kilos de aceitunas no recolectadas.
Reglamento europeo y solicitud de ayudas
La Unión ha subrayado que las ayudas excepcionales demandadas se enmarcan dentro del reglamento (UE) 2024/3242, el cual establece el criterio de intervención cuando las pérdidas superan el 30% de la producción. Esto significa que, si se aprueba este apoyo, la Comisión Europea podrá activar fondos dirigidos a los afectados por desastres naturales, como la sequía que atraviesa Extremadura desde hace tres años.
La organización agraria ha solicitado, además, un Decreto-ley que permita implementar ayudas directas para los agricultores damnificados. Esto es esencial para que puedan mantener sus explotaciones y evitar el abandono de fincas en una comunidad donde el cultivo del olivar es clave para frenar la despoblación y asegurar la mano de obra en diversas localidades.
Impacto en el medio rural
Además de los efectos económicos, el olivar desempeña un papel fundamental en la conservación del medio rural extremeño y en el control de incendios forestales. La Unión destaca la importancia de esta actividad como un elemento vital para prevenir la despoblación y mantener el tejido social en los pueblos de la región, algo que está en riesgo si se agudiza la crisis en el sector.
La situación actual exige una respuesta urgente que garantice la viabilidad de las explotaciones y el futuro de miles de trabajadores del campo en Extremadura.
