Rafael Llamas, presidente de la Red Española de Desarrollo Rural (REDR) y alcalde de Montilla, ha destacado la importancia de transformar la percepción de la España rural, abogando por una visión optimista que sustituya el discurso de la «España vacía» por una «España llena de oportunidades». Es fundamental que las políticas públicas tengan en cuenta la realidad de los habitantes de estos territorios, lo que requiere ser «muy reivindicativos» en la mejora de los servicios básicos.
Retos del mundo rural
En su entrevista, Llamas enfatizó que un gran desafío para las zonas rurales es afrontar problemas económicos, sociales y medioambientales. Una de sus principales preocupaciones radica en retener todo el talento y la juventud que residen en el ámbito rural. Es vital que estos jóvenes vean alternativas viables y atractivas que les permitan desarrollar su futuro en sus propias comunidades, evitando así la despoblación.
Para Llamas, es esencial ser «muy reivindicativos en la mejora de la prestación de servicios básicos» como educación, sanidad, comunicación rápida con núcleos urbanos y digitalización. En su opinión, existe una notable calidad de vida en el entorno rural, un espacio donde la ciudadanía puede disfrutar de ocio y relajación, lo cual añade un atractivo adicional a vivir en estas localidades.
REDR y su papel en el desarrollo rural
La REDR, que abarca más de 200 asociaciones, grupos de acción local (GAL) y grupos de desarrollo rural (GDR Leader), cumple este año 30 años de trayectoria. A lo largo de su existencia, ha jugado un papel clave en la vertebración de las actuaciones de desarrollo rural y en la interlocución con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, encargado de implementar en España los fondos Feader y la iniciativa Leader.
El presidente Llamas ha subrayado la importancia del concepto de rural proofing, que busca asegurar que todas las leyes y políticas públicas lleven consigo una perspectiva rural. De esta manera, se garantizará que cada legislación responda a las necesidades y características de los territorios rurales.
Desarrollo rural como concepto transversal
Llamas ha resaltado también que el desarrollo rural es un concepto «transversal» que no debería oponerse a la agricultura o a la ganadería de valor añadido. Estas actividades son complementarias y deben ser integradas en un modelo que fomente la coexistencia de todas ellas. La actual comisaría europea de Agricultura incluye Alimentación, pero eso no resta importancia al desarrollo rural, que se considera un eje crucial en cada política que afecta a estas áreas.
La importancia de forjar condiciones adecuadas para zonas rurales prósperas ha sido reconocido, incluso a niveles de la política europea, con la presidenta de la Comisión, Ursula Von der Leyen, afirmando que este es un objetivo prioritario. La REDR, a través de su vicepresidencia en la Asociación Leader Europea para el Desarrollo Rural, planea adaptar el nuevo marco financiero plurianual para simplificar la financiación de grupos de acción local y la metodología Leader.
Diversidad y vitalidad en el medio rural
La REDR tiene la misión de reconocer y fomentar a aquellas personas que deciden quedarse en el medio rural, enfocándose en actividades esenciales como la agricultura, la artesanía y los pequeños negocios familiares. Este enfoque no solo asegura la supervivencia de estas tradiciones y oficios, sino que también promueve el emprendimiento y la innovación en los entornos rurales.
Además, Llamas ha subrayado la necesidad de aumentar la cohesión territorial y de disminuir la burocracia para que la normativa se adapte a las circunstancias específicas de cada territorio. Esta adaptación es clave para lograr que los jóvenes se involucren en la toma de decisiones dentro de los grupos de acción rural, permitiendo así un desarrollo más integrado y participativo que beneficie a toda la comunidad.
La transformación de las zonas rurales requiere un esfuerzo conjunto que no solo reconozca la riqueza que aportan, sino que también lo impulse hacia el futuro, promoviendo una convivencia equilibrada entre tradición y modernidad. Es una tarea apasionante que necesita el compromiso de todos para asegurar que esos territorios no solo sobrevivan, sino que florezcan en un nuevo contexto social y económico.
