CÁDIZ, 10 Oct. – Las organizaciones agrarias COAG Andalucía, Asaja Andalucía, UPA Andalucía y el Grupo Remolachero de Sevilla han denunciado el incumplimiento de AB Azucarera, al considerar que la empresa ha «dejado tirados» a los agricultores de remolacha andaluces, quienes se encontraban preparando la campaña de siembra otoñal. La situación ha llevado a estas organizaciones a contemplar un posible boicot a los negocios del grupo ABF, incluyendo Primark, que cuenta con una tienda en Jerez de la Frontera, dado que la planta de la localidad no albergará la campaña de remolacha en 2026.
Inquietud por el futuro del cultivo
En un comunicado conjunto, las entidades agrarias han lamentado el «incumplimiento del compromiso» por parte de AB Azucarera hacia más de 500 remolacheros andaluces. Estos productores habían preparado más de 4.000 hectáreas para la siembra de remolacha, un área que excede la exigencia de la compañía para mantener abierta la recepción del cultivo y cumplir con su compromiso agroambiental vigente, que se extiende por dos años más.
A pesar de la ayuda de 300 euros por hectárea ofrecida por la Junta de Andalucía para fomentar la siembra, la empresa «ya tenía sus planes trazados». Según las organizaciones, esta estrategia implica priorizar la unidad de Toro (Zamora) y relegar la planta de Guadalete a la conversión de azúcar de caña de terceros países, lo que agrava la situación de los remolacheros locales.
Consecuencias económicas para el sector
Las organizaciones destacan que esta decisión repercute directamente en la economía local y en la competitividad del sector en Andalucía. «Azucarera se ahorra más de dos millones de euros por campaña, a costa de las ayudas europeas, favoreciendo el pago a los remolacheros del norte de España y perjudicando a los agricultores andaluces», han argumentado. Esto limita las alternativas de cultivo tradicionales que son cruciales para la economía de provincias como Cádiz y Sevilla.
Además, subrayan la hipocresía de la situación al señalar que, mientras AB Azucarera desatiende a los productores locales, la empresa matriz, Associated British Foods (ABF), sigue manteniendo sus negocios en la región, beneficiándose del consumo de los andaluces.
Demandas a AB Azucarera
Ante esta problemática, las organizaciones agrarias han exigido a Azucarera que «rectifique de inmediato» y se siente a negociar de manera «seria y transparente», en el marco de las oportunidades que ofrece la Junta para garantizar el futuro del cultivo en la región. Caso contrario, han advertido, podrían iniciar una campaña de boicot a Primark, enfatizando que si la empresa no respeta a los agricultores andaluces, no debería beneficiarse del dinero que estos generan.
Finalmente, han resaltado que la remolacha es un cultivo social con una importante «implantación en la Campiña de Cádiz y el Bajo Guadalquivir». La desaparición de esta producción conllevaría no solo una pérdida económica significativa, sino también un grave impacto en el tejido rural, poniendo en peligro la estabilidad de numerosas familias que dependen de esta actividad agrícola.
