En España no existe un ranking oficial único que ordene “quién es el mayor agricultor” y, por tanto, conviene distinguir tres planos: quién cultiva más hectáreas efectivas, quién agrupa a más agricultores y negocio y quién posee más tierra.
Este artículo separa con rigor tres categorías para evitar confusiones: 1) superficie gestionada en cultivo por una empresa o grupo agrícola, 2) escala cooperativa y facturación (miles de agricultores integrados que actúan y venden en común) y 3) propiedad privada de tierra rústica, que no implica necesariamente explotación directa de toda la superficie. La estadística pública describe el mapa general —INE y ESYRCE del MAPA—, pero no lista empresas privadas por tamaño.
El mayor por hectáreas gestionadas
Por superficie gestionada en cultivos leñosos destaca Grupo De Prado. La compañía comunica que gestiona más de 30.000 hectáreas en España, Portugal, Chile y Estados Unidos y moltura más de 200 millones de kilos de aceituna al año. Este salto de escala se apoya en la adquisición a Elaia (Atitlán) de casi 9.000 hectáreas y dos almazaras, con fincas repartidas entre Portugal y varias comunidades españolas.
Como referencia de gran explotación diversificada, la Finca Las Lomas (Vejer de la Frontera, Cádiz) suma 6.400 hectáreas, de las que más de 5.000 se dedican a agricultura extensiva e intensiva, con integración industrial en la propia finca.
La mayor cooperativa por negocio
Si el criterio es la escala cooperativa y la facturación, la referencia es Dcoop, que comunicó 1.554,95 millones de euros en 2024 y detalla su base social en su Informe de Sostenibilidad 2024. Otras organizaciones de gran tamaño son COVAP (más de 1.000 millones en 2024) y Anecoop (945 millones en 2023–2024).
Los grandes propietarios de tierra
España no publica un censo oficial y actualizado de grandes propietarios. Con prudencia, las estimaciones sitúan a Juan Abelló como el mayor tenedor privado (en torno a 41.000 hectáreas) y a la Casa de Alba en torno a 34.000 hectáreas. Estas superficies incluyen monte, cotos de caza y tierras agrícolas, y no implican explotación directa de toda la superficie.
En titularidad pública destaca La Almoraima (Castellar de la Frontera, Cádiz), con más de 14.000 hectáreas de usos forestales, ganaderos y agrícolas.
Por qué cambia el líder según la métrica
La superficie gestionada refleja el músculo agronómico: mecanización, riego localizado, fertirrigación y compras de insumos a escala. La escala cooperativa expresa el poder de mercado de miles de explotaciones que venden juntas, comparten servicios técnicos y proyectan trazabilidad; la propiedad patrimonial de tierra indica capacidad inversora, pero no garantiza rendimiento ni producción propia.
Como telón de fondo, el INE registró 784.141 explotaciones y 23,5 millones de hectáreas de SAU en 2023, con una SAU media de 30,46 hectáreas. El sector español es un mosaico en el que conviven unas pocas grandes explotaciones y cooperativas con miles de explotaciones pequeñas y medianas.
Si “más grande” significa hectáreas cultivadas, el referente es De Prado; si hablamos de cooperativismo y negocio, la referencia es Dcoop; si la métrica es la propiedad de tierra, los nombres que encabezan las estimaciones son Abelló y la Casa de Alba.
