El secretario general de FICA-UGT Cádiz, Antonio Montoro, ha expresado la necesidad de trabajar en conjunto para asegurar que la campaña de remolacha en la fábrica de Azucarera de Jerez de la Frontera sea viable en 2027. Esta afirmación surge tras el anuncio de la empresa de que no se llevará a cabo la producción en 2026 en esta planta.
En un mensaje dirigido a los medios, Montoro ha indicado que, según el consejero delegado de Azucarera, «no está prevista desviar la producción de Jerez a ninguna otra planta», reafirmando el compromiso con la remolacha en esta localización. «Es fundamental que administraciones y sindicatos colaboremos para preservar esta planta», ha subrayado, recordando que la factoría es una de las pocas industrias restantes en la comarca jerezana y que su continuidad es vital para muchas familias dependientes de esta industria.
Desafíos para la campaña 2026
Respecto a la campaña de 2026, Montoro ha señalado que, de acuerdo a Azucarera, «ya no hay tiempo material para esta campaña». La empresa argumenta que ha estado en contacto con la Junta de Andalucía y, a pesar de la falta de acciones que propicien la sostenibilidad de la campaña, avanzar con ella «generaría más pérdidas y aumentaría las deudas de Azucarera».
La negociación sobre esta situación afecta exclusivamente a la planta de Jerez y se está llevando a cabo a través del comité de empresa con el respaldo de FICA-UGT. «Nuestro objetivo es hacer que esta planta sea rentable y preservemos el empleo actual», ha afirmado Montoro.
Reunión con la Junta de Andalucía
El consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Ramón Fernández-Pacheco, anunció recientemente que se reunirá la próxima semana con representantes de Azucarera para discutir el futuro de la producción de remolacha en Jerez. Este encuentro tiene como objetivo determinar si la decisión de no producir en esta planta para 2026 es una situación «coyuntural» o «estructural».
Fernández-Pacheco ha calificado de «mala noticia» la suspensión de la campaña, la cual podría complicar la situación de los productores de remolacha de la zona, un cultivo con una fuerte tradición en la provincia de Cádiz. En la reunión, la Junta explorará cómo puede contribuir a revertir esta decisión.
Impacto del ERE anterior
En mayo de este año, Azucarera había anunciado un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectaría a 11 empleados en Jerez, y a un total de 251 trabajadores en toda España, incluyendo tanto contratos indefinidos como fijos discontinuos. La empresa justificó esta decisión como parte de un plan para concentrar la producción en su planta de Toro, en Zamora, lo que implicaría el cierre de la fábrica de La Bañeza en León.
Con el futuro de la planta de Jerez en la cuerda floja, el desafío sigue siendo la búsqueda de soluciones viables para garantizar la continuidad de una industria que sigue siendo fundamental para la economía local.
