La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) ha informado que durante el pasado mes de agosto se comercializaron un total de 120.000 toneladas de aceite de oliva, incluidas las importaciones. Este dato indica que se ha vendido casi la totalidad de la cosecha del año anterior, logrando un incremento del 20% respecto a la media de los últimos cuatro años en el mismo periodo. A pesar de la situación complicada por los aranceles impuestos por Estados Unidos, esta evolución es considerada una «magnífica noticia».
Conforme a la nota de prensa emitida por UPA, al cierre de agosto, las existencias totales de aceite de oliva se sitúan en 404.612 toneladas. De estas, 235.426 toneladas están en manos de cooperativas y almazaras; 165.842 toneladas pertenecen a envasadores, y 3.344 toneladas están bajo el Patrimonio Comunal Olivarero.
Avances en la comercialización del aceite
Los datos publicados por la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) indican que entre octubre de 2024 y agosto de 2025 se ha comercializado el 94% de la cosecha, con tres meses restantes (septiembre, octubre y noviembre) antes de iniciar la nueva campaña de recolección. UPA Andalucía prevé que los precios en origen continúen al alza durante este periodo.
El secretario general de UPA Andalucía, Jesús Cózar, ha destacado la importancia de esta tendencia y ha reiterado la necesidad de «defender unos precios justos para todos los eslabones de la cadena agroalimentaria». Si bien ha habido un ligero aumento en el precio en origen del aceite de oliva, que supera los 4 euros, este sigue sin cubrir los costes de producción del olivar tradicional, estimados en 4,70 euros. Según Cózar, la situación actual parece beneficiar a unos pocos en detrimento del olivar tradicional.
Expectativas para el mercado del aceite
A pesar de la notable comercialización, el precio en origen permanece por debajo de los costes de producción en el olivar tradicional. La UPA enfatiza la necesidad de establecer un precio que sea adecuado para productores y consumidores. Se espera que, con los datos de agosto, el precio en origen podría aumentar, alcanzando la cifra de 5 euros, que sería considerada razonable para cubrir costes y mantener la fidelidad de los consumidores hacia el aceite de oliva, reconocido por ser una de las grasas vegetales más saludables.
La aceleración en la comercialización ha llevado a que, en la presente campaña, se venda más aceite del que se ha producido. Esto supone el periodo más corto entre campañas en los últimos años, lo que refleja una tendencia prometedora en el sector.








