Noticias

Vida en el campo definida por sequía cambio climático abandono y relevo

El duro día a día de los agricultores está bajo el foco de la atención en España, ya que sus continuas protestas ponen sobre la mesa los grandes desafíos a los que se enfrenta el sector agropecuario. La vida en el campo es un constante embate entre la sequía, la falta de agua adecuada para riego, el impacto del cambio climático y, en muchos casos, el abandono debido a la falta de relevo generacional.

Entre los agricultores que luchan por mantener a flote sus negocios está José Ángel Cano. Este ganadero de 35 años dirige una granja familiar de caprino de leche en Alcaracejos, Córdoba, la cual ha estado en funcionamiento desde 2005. Cano, consciente de las dificultades que acechan al sector, trabaja arduamente para hacer rentables sus explotaciones a pesar de la escasez de agua y las presiones regulatorias.

Mientras tanto, para trabajadores como Casimiro Sanz, gerente de la empresa de vino Coloman en Pedro Muñoz, Ciudad Real, la situación presenta una ‘tormenta perfecta’ de desafíos. Años de sequía, las exigencias de la nueva PAC y la aplicación de ecoesquemas han conjugado para crear una problemática que requiere, según Sanz, una verdadera flexibilización de políticas.

Por otro lado, personas como la agricultora Vanesa Piquer, que trabaja en la siembra de cítricos en Burriana, Almazora y Santa Bárbara en la Comunidad Valenciana, están desalentadas y temen tener que abandonar su negocio a pesar de su esfuerzo por adaptarse a condiciones variables del clima y precios cambiantes.

Además de themas como el cambio climático y las exigencias normativas, están los desafíos económicos y competitivos. Juan de Dios Hernández, un agricultor y exportador de cítricos en Beniel, Murcia, ve con preocupación cómo las políticas de la UE están beneficiando a los productores de terceros países, competidores que ofrecen precios más bajos y no se adhieren a las mismas normativas.

Estos agricultores, al igual que muchos otros en España, se encuentran en una encrucijada: deben luchar por su medio de vida y competir en una economía global cambiante, mientras lidian con desafíos medioambientales cada vez mayores. Aun así, todos ellos luchan día a día y piden más, no menos, comprensión y ayuda de sus gobernantes y del público en general.

Publicidad

Artículos recomendados

Últimos artículos