En una reciente demostración de unidad, las organizaciones del sector pesquero español han lanzado una campaña a nivel nacional con la esperanza de movilizar a los consumidores a favor de una reducción o eliminación del IVA en los productos pesqueros. La iniciativa se pondrá en marcha en unas 6.200 pescaderías de todo el país.
Con el lema «Pescado y marisco sin IVA», la campaña busca sensibilizar al público sobre el actual impuesto del 10% aplicado al pescado y marisco, una cifra que, según el sector, debería ser revisada y reducida al 4%, o incluso eliminada completamente. La campaña combina acciones en las pescaderías, tales como la distribución de material informativo, con la movilización digital, animando a los consumidores a apoyar la iniciativa desde sus propios dispositivos móviles a través de un código QR.
Por otro lado, las organizaciones también están buscando el respaldo de medio millón de consumidores para instar al Gobierno a reducir el IVA en los productos pesqueros. María Luisa Álvarez, directora general de Fedepesca, argumentó que la reducción del IVA es una reivindicación histórica que ha cobrado impulso recientemente debido a que los productos pesqueros han estado excluidos de las reducciones fiscales que el Gobierno ha aprobado para otros alimentos en respuesta a los efectos de la guerra en Ucrania.
Además, es importante mencionar que esta campaña cuenta con el respaldo de numerosas patronales y asociaciones del sector, que incluyen a Cepesca (patronal de armadores), Anfaco (conserveras), Apromar (acuicultura), Conxemar (industria del congelado), Fedepesca (pescaderías), los mayoristas de pescado madrileños (Aempm), la cooperativa ARVI y la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores.
Finalmente, esta iniciativa pesquera destaca el ejemplo de la situación en otros países europeos. En Irlanda, Malta y Reino Unido los productos del mar tienen un IVA de 0% de forma permanente; Portugal eliminó en abril del 2023 el IVA para las principales especies pesqueras. En contraposición, España aún mantiene una tasa del 10% para estos productos, cifra que las organizaciones del sector pesquero luchan por cambiar.
