Bruselas recibe petición para dar la misma prioridad al agua que a la descarbonización

La Comisión Europea procesa una iniciativa ciudadana que busca la prioridad estratégica del agua y su posición al nivel de la descarbonización, con miras a mejorar la competitividad de la Unión Europea. Los promotores reclaman que el agua trasciende su naturaleza ecológica para abarcar significativamente todas las dimensiones socioeconómicas de Europa, incluyendo la agricultura, la industria, la salud, el desarrollo urbano y la producción de energía.

Esta llamada a la acción coincide con una crisis global del agua que Europa experimenta cada vez más a través de sequías e inundaciones que comprometen la calidad del agua y el acceso seguro al agua potable. En medio de un notable déficit en la eficiencia en el uso del agua en la infraestructura de suministro, procesos de producción y patrones de consumo, la competitividad europea enfrenta riesgos de interrupción del suministro de agua.

Solicitantes de la propuesta, vinculados a la asociación Volonteurope, buscan reducir sustancialmente la huella hídrica de todas las vertientes de la sociedad y enfocar el cambio de paradigma para salvaguardar el agua limpia tanto para individuos como para ecosistemas. Esta apuesta implica acelerar la transición a una industria y agricultura circular y eficientes en el uso del agua, cimentando la competitividad a través de soluciones innovadoras como herramientas digitales, recuperación de recursos, soluciones basadas en la naturaleza y herramientas de gobernanza inclusivas.

Avanzar significativamente implicaría promover la gestión responsable y la conexión con los entornos acuáticos, así como apoyar los esfuerzos de restauración y protección, garantizando el derecho humano de acceso a agua limpia y saneamiento, y la protección de la biodiversidad y ecosistemas.

Una mirada al informe global del agua del 2020 elaborado por la organización Carbon Disclose Project (CDP), nos indica que el costo de los riesgos asociados al agua para las empresas podría ser más de cinco veces superior al costo de enfrentar estos riesgos a través de inversiones. Un ejemplo ilustrativo es la producción de hidrógeno verde, un potencial contribuyente a la descarbonización de la UE, que requiere nueve kilos de agua ultrapura por cada kilo de hidrógeno verde producido. Llegar a los objetivos establecidos por la Comisión Europea requeriría alrededor de 90 millones de metros cúbicos de agua al año.

Finalmente, la iniciativa llama la atención sobre la insuficiente financiación dedicada a la política hídrica en la UE y las contínuas inversiones en proyectos de alto consumo de agua en regiones ya golpeadas por la falta de agua. Los solicitantes instan a un «cambio de paradigma» en el análisis de la resiliencia hídrica y un enfoque sectorial específico para mejorar la situación.

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