Desde este domingo, la flota de barcos arrastreros españoles en el Mediterráneo se enfrenta a un cambio vital: **la normativa que impone la modificación de redes entra en vigor**. Esta regulación responde a la necesidad de **mantener los días de pesca** y a la vez evitar los recortes exigidos por la Unión Europea (UE).
Impacto de la normativa en la flota
Esta orden, que afecta a **556 embarcaciones españolas**, no solo implica la obligación de cambiar las redes, sino también establece nuevas tallas mínimas de gamba. El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha implementado esta medida como respuesta a las directrices del Consejo de Pesca de la UE, emitidas en diciembre pasado, que estipularon un notable recorte en las jornadas de pesca.
Según la normativa de la UE, se reducirá un **79 %** los días en el mar para la flota arrastrera en 2025, limitando a **27 o 28 jornadas** para los pescadores españoles frente a los **130 días** previstos para 2024. Sin embargo, esta regulación también incluye medidas sostenibles que tienen como objetivo mantener la actividad pesquera.
Los cambios en las redes
La nueva regulación introduce un sistema de gestión del esfuerzo pesquero, con **mallas cuadradas** de 45 mm para la pesquería costera y 50 mm para la pesca de profundidad. Se espera que estas nuevas redes sean más selectivas, lo que podría limitar la captura de especies no objetivo.
Además, se reserva un **3 %** de los días asignados a España para incentivar el uso de dispositivos de arrastre con puertas voladoras. En el caso de la gamba roja y la cigala, se establece una talla mínima de **25 milímetros** de longitud, lo que añade un nuevo desafío a los pescadores.
Pescadores preocupados por el futuro
José María Gallart, vicepresidente de la patronal de armadores **Cepesca**, ha manifestado que la flota ya ha adaptado sus redes y está faenando con ellas desde semanas atrás. Sin embargo, la preocupación radica en **las pérdidas económicas** que pueden generarse al operar con **las nuevas redes**. «Estimamos que se va a perder entre el 20 % y el 30 % de la captura», afirma Gallart, tras recibir reportes de embarcaciones que experimentan estas dificultades.
El armador destaca la necesidad de observar los efectos durante junio para determinar si las pérdidas son constantes o temporales. También se hace hincapié en el compromiso de la Secretaría General de Pesca de precintar los copos, pero la falta de un calendario de ejecución es fuente de inquietud.
Compromisos del Gobierno y reclamos a la UE
A pesar de las inversiones realizadas para el cambio de redes, Gallart asegura que los armadores están a la espera de una convocatoria para presentar la documentación necesaria para optar a la financiación del Gobierno. La incertidumbre también se extiende a la cantidad de días que se mantendrán en el mar; aunque optimistas, los pescadores siguen esperando garantías escritas.
Además, el sector demanda al comisario europeo de Pesca, **Costas Kadis**, un cambio en la dirección de la **Dirección General «MARE»** de la CE, pues hasta ahora no han visto modificaciones en la postura de la UE. La revisión de modelos científicos sobre el Mediterráneo, pospuesta hasta 2026, también aumenta las preocupaciones sobre el futuro del sector pesquero.
El impacto de estas medidas y la tenacidad de los pescadores ante las adversidades son temas que continúan en discusión. La flota española, aunque adaptada a las nuevas normativas, enfrenta un futuro incierto que necesita de apoyo tanto del gobierno nacional como de instituciones europeas. ¿Serán suficientes las medidas implementadas para garantizar la sostenibilidad de la pesca en el Mediterráneo mientras se atienden las inquietudes del sector?
