El aguacate, fruta tropical que ha tomado un lugar importante en las mesas españolas, se ve envuelto recientemente en una serie de mitos que, según el sector agrícola, necesitan ser desmontados. Uno de estos mitos es la idea que se ha instaurado del aguacate como el «nuevo oro verde», que por su consumo desmedido, requiere de una cantidad de agua mayor que otros cultivos, algo que se ha convertido en objeto de desinformación y confusión para los consumidores.
Clarificar mitos y desinformación
De acuerdo con José Antonio Alconchel, representante de la Asociación de Empresarios Mayoristas del Mercado Central de Frutas de Madrid (Asomafrut) en la Organización Interprofesional de Aguacate, estas ideas erróneas no responden a la realidad del sector. Los rendimientos varían anualmente por las condiciones climáticas, explicó, por lo tanto, asegura que el aguacate no es considerado un «nuevo oro verde» en el sector hortofrutícola.
En relación al consumo de agua, Alconchel aclara que los aguacates no consumen más agua que cualquier otro árbol frutal. Julio Berbel, catedrático y experto en agricultura y agua de la Universidad de Córdoba, apoya esta afirmación comparándola con el consumo que requiere la producción de otros alimentos de origen animal. De hecho, según datos de la Organización Mundial del Aguacate, su huella hídrica es ocho veces inferior a la de la carne de vacuno y al chocolate, pese a tener un aporte calórico parecido.
Alconchel también destaca el compromiso del sector por reducir la huella hídrica y de carbono mediante técnicas de innovación.
En alza el consumo de aguacate
En los últimos años, el consumo de aguacate en España ha ido en aumento, a pesar de la desinformación circulante. El sector atribuye este aumento a la demanda de alimentos saludables por parte de los consumidores, ya que el aguacate es considerado una «grasa buena». Según Alconchel, su consumo está especialmente extendido entre jóvenes que los adquieren en supermercados por pieza, lo que reduce su precio.
La producción en España se centra principalmente en la Axarquía malagueña, aunque es posible que se extienda a otras zonas como Cádiz, Huelva y la Comunidad Valenciana, gracias a su clima apropiado para el cultivo de esta fruta. Aunque el mercado norteamericano lidera el consumo de aguacates, México se mantiene como principal productor, haciendo difícil la entrada del aguacate español a esta región.
