El Día de Todos los Santos, celebrado el 1 de noviembre, no sólo tiene una connotación religiosa y familiar, sino que también marca una importante fecha para el sector florístico español. Los campos de flores, las floristerías y las empresas mayoristas comienzan a prepararse para una festividad en la que se espera que cada ciudadano desembolse cerca de 40 euros en flores para honrar a sus seres queridos que ya no están.
Incluso en los cementerios, es posible ver un despliegue floral de crisantemos, gladiolos, lirios y clavales, entre las especies más tradicionales. No obstante, los españoles también están optando por composiciones florales más contemporáneas y silvestres, lo que ofrece un giro innovador a la tradición.
Desgraciadamente, este año parece que la producción nacional de flores se ha reducido. Adelino Pérez, propietario de Agriflor en Sevilla, describió una caída del 30% en la producción. Los factores de esta disminución son variados, siendo los más importantes los problemas logísticos y la renuencia de los vendedores a hacer sus pedidos con anticipación debido a la naturaleza perecedera de las flores.
A su vez, la necesidad de mantener las plantaciones en buen estado a pesar de los altos costos de producción ha llevado a muchos floricultores a reducir su producción para evitar quedarse con flores no vendidas en el campo.
Por otro lado, la Asociación Española de Floristas (Aefi) afirma que la celebración del Día de Todos los Santos puede representar hasta un 20% de la facturación anual de las floristerías en áreas de España con fuerte tradición floral. Las ventas se disparan en comunidades como Madrid, Cataluña, Andalucía, Comunidad Valenciana y Galicia.
La demanda de flores en esta fecha es tal que, para satisfacerla, se recurre a la importación de flores, sobre todo de Colombia y Ecuador, y en menor medida de Holanda. Esta festividad pone claramente de manifiesto la relevancia y la diversidad del sector florista, cuyo auge o descenso puede verse afectado por variaciones tanto en las tradiciones de consumo como en los patrones de producción y logística.
