OMS lanza informe sobre la carne destacando pros y contras en medio de una crisis de impacto

Un informe realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) vinculando algunos tipos de carne con el desarrollo de cáncer, provocó controversia hace más de ocho años. Este dossier, elaborado por un grupo de 22 expertos de 10 países reunidos en el Programa de Monografías de la IARC – una agencia de la OMS- se basó en una serie de revisiones de estudios existentes. El informe propuso que existía «evidencia suficiente» de que el consumo de carne procesada podía causar cáncer colorrectal, y que también la carne roja podría ser «probablemente carcinógena» para los humanos, alegando una «evidencia limitada» que apuntaba a un potencial efecto cancerígeno en el cáncer colorrectal, de páncreas y de próstata.

La publicación sorpresiva de dicho informe tuvo un impacto notable en el sector cárnico, desatando una crisis de comunicación de gran magnitud. La respuesta de la población y de los consumidores ante la potencial relación de la carne con el cáncer provocó consecuencias significativas que van desde la reducción de consumo hasta la necesidad imperativa de renovación comunicativa por parte del sector.

La crisis desatada no fue solo negativa, sino que también tuvo algunos aspectos positivos. En particular, hizo que el sector ganadero y cárnico se diera cuenta de la necesidad de mejorar su comunicación con la población general. Asimismo, favoreció la creación de la plataforma Carne y Salud que se dedica a proporcionar información sobre las cualidades nutricionales de las carnes y sus derivados, así como su importancia en una dieta equilibrada y variada. La plataforma también tiene como objetivo aumentar las conocimientos de los consumidores, los profesionales de la salud y los medios de comunicación en relación con el consumo de carne.

A raíz de la publicación del informe de la OMS, el consumo de carne disminuyó, aunque esta tendencia fue momentánea y se revertió con el tiempo. Según los registros de datos del Ministerio de Agricultura, la compra de productos cárnicos cayó casi un 7% mensualmente, entre octubre y noviembre de 2015.

El informe de la OMS también tuvo un gran impacto en el ámbito de la comunicación y generó numerosas respuestas contradictorias. Para lidiar con las críticas, la OMS emitió una clarificación tres días después de la publicación de su estudio, aclarando que no se pedía a la poblidad dejar de comer carnes procesadas, sino que reduciendo el consumo de estos productos se podría disminuir el riesgo de cáncer colorrectal.

En España, el informe de la OMS llevó a la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición a mantener sus recomendaciones de salud pública respecto al consumo moderado de carne, es decir, un consumo de no más de dos veces por semana. Este evento, sin duda, formó parte de una crisis que llevó a replantear la necesidad de informar rigurosamente sobre enfermedades relevantes, como el cáncer.

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