«Agallas», un libro publicado por Pescaderías Coruñesas de la editorial Planeta Gastro, se adentra en los entresijos de los 113 años de historia que vincula a la empresa con los arrieros maragatos leoneses y a la industria angulera vasca. Además, este trabajo editorial se erige como una guía gastronómica y una referencia sobre el consumo de pescado.
Diego García Azpíroz, Consejero Delegado de Pescaderías Coruñesas, subraya que la obra refleja el «esfuerzo» de cuatro generaciones para llevar el mar hasta Madrid. También proporciona una visión completa acerca de las artes de pesca, la conservación de los productos marinos y las recetas más emblemáticas que han enriquecido la dieta española.
Detrás de la actual Pescaderías Coruñesas se esconden dos familias, Evaristo García, representante de los arrieros maragatos, y María Juliana Azpíroz, de la familia de anguleros vascos. Aunque originalmente la empresa se fundó en La Coruña, en 1917 su sede se trasladó a Madrid con la meta de controlar la venta de pescado en la capital y favorecer a la colonia maragata.
La compañía, que dispone de varios restaurantes en Madrid como O´Pazo, El Pescador, Lhardy o Filandón, genera en torno a unos 50 millones de euros y proporciona un total de 500 empleos, según indica el Consejero Delegado. Destaca que, además de su presencia física, también ofrece ventas a través del ambiente digital y, dentro de sus planes futuros, prevé la creación de un complejo hotelero en Madrid constando de tres edificios históricos y con una oferta gastronómica propia.
Por otro lado, Azpíroz confirma que la empresa se encuentra «en su mejor momento», con proyectos ambiciosos como el cultivo ecológico en distintas áreas de España y el desarrollo de viñas para garantizar el suministro a sus restaurantes, al igual que ya ocurre con los productos pesqueros. Pero, por encima de todo, la esencia de esta familia sigue siendo la misma, son «pescaderos y empresarios del pescado».
Para finalizar, el responsable de Pescaderías Coruñesas lamenta que, aunque el consumo de pescado en una gama «media alta» vive un buen momento, se limita a un abanico muy reducido de especies mientras que la compra de opciones más económicas va a la baja. «El pescado es el único alimento de la cesta de la compra que es exactamente igual que hace cien años; incluso mejor, porque han mejorado las condiciones de frío», concluye.








