Una innovadora propuesta se está afianzando en Cantabria con el objetivo de revitalizar el turismo rural: las yincanas digitales. Esta iniciativa, accesible a través de un simple móvil, ha comenzado a atraer a visitantes a nueve localidades de la región. Se trata de un concepto que combina la exploración con la diversión, ofreciendo a los turistas una manera interactiva de conectar con las tradiciones y la cultura local.
Yincanas digitales para explorar la cultura local
Las yincanas son rutas "autoguiadas" que permiten a los turistas recorrer los encantadores pueblos de Cantabria mientras resuelven enigmas. Según Ramón Martín, director del proyecto, estas actividades se asemejan a ‘scape rooms’ llevados a la calle, donde el entorno se convierte en parte del juego. Al no requerir registros ni aplicaciones complejas, el acceso es simple: solo se necesita un enlace disponible en internet o a través de oficinas de turismo.
Martín describe la experiencia como “una película” interactiva, donde la narrativa se desarrolla en el pueblo. El trayecto invita a los participantes a descubrir detalles ocultos, a medida que desentrañan los misterios que les llevan a conocer mejor la mitología y tradiciones cántabras. Cada misión está diseñada para fomentar un mayor conocimiento del entorno natural y arquitectónico que rodea a estas pequeñas localidades.
Un recorrido lleno de historia y folclore
Imagina pasear por Bárcena Mayor, uno de “Los Pueblos más Bonitos de Cantabria”, bajo una mañana lluviosa, con el móvil en mano, listo para la aventura. La yincana titulada ‘El pueblo encantado’ comienza en el aparcamiento, donde los visitantes deben dejar sus vehículos para sumergirse en un recorrido por sus pintorescas calles.
A través de 12 enigmas, los participantes tienen la oportunidad de explorar cada rincón del pueblo. Detalles en escudos, balcones y carteles son parte del juego, guiando a los turistas mientras aprenden sobre la rica historia cántabra. En solo una hora, se puede recorrer unos 5000 metros, cerrando el círculo en el punto de partida y disfrutando de los bellos paisajes que adornan el camino.
Impulsando la economía local
Este proyecto, conocido como ‘Gymkana Turística Digital’, nació tras la pandemia como una alternativa sostenible y ha crecido rápidamente. En todo el país, ya se han integrado 250 localidades a esta red. Desde su llegada a Cantabria hace dos años, un total de nueve pueblos han adaptado la propuesta con entusiasmo, evidenciando la buena acogida por parte de los ayuntamientos y las oficinas de turismo.
Las cifras hablan por sí solas: alrededor de 250.000 visitantes han disfrutado de este tipo de juegos, que no solo aportan un aliciente turístico, sino que también promueven negocios locales. Al asociarse con tiendas de la región, se ofrecen recompensas y descuentos a los jugadores, lo que enriquece la experiencia y fomenta el turismo en la zona.
Una nueva manera de vivir la experiencia turística
Los pueblos que se han sumado a esta iniciativa, además de Bárcena Mayor, incluyen Ruente, Cóbreces, Novales, Barcenilla, Carmona, Mogrovejo, Quejo y Castillo Siete Villas. Aunque la participación requiere una inversión de tiempo, la recompensa es un conocimiento más profundo del lugar, así como un enriquecimiento cultural y personal.
Sin duda, estas yincanas digitales están transformando la forma en que los visitantes interactúan con las comunidades rurales, haciéndolos partícipes activos en la exploración de sus tradiciones y folklore. A medida que esta modalidad de turismo se expande, es importante reflexionar: ¿podría ser este el futuro del turismo rural? Con esta inquietud, invito a todos a seguir explorando el patrimonio cultural de nuestras localidades.
